miércoles, 3 de enero de 2018

Una excursión por el macizo Ganekogorta-Galarraga. Ayala con vistas al mar.

El macizo del Ganekogorta-Gallarraga cierra la Tierra de Ayala por el norte, formando una gran barrera que se levanta sobre el valle de Okondo y el valle de Laudio. Al norte, las Encartaciones vizcaínas y el Gran Bilbao comparten con la Tierra de Ayala este macizo montañoso.


El macizo de Ganekogorta-Gallarraga está rodeado de valles muy poblados y humanizados, con el núcleo urbano del Gran Bilbao a la cabeza. Constituye una isla montañosa en medio de valles profundamente modificados por el hombre, un reducto montaraz en un mar de valles, pueblos y ciudades profundamente transformados por la actividad humana. 





Por ello nos resulta llamativa la naturaleza que alberga, sobre todo la ligada a los paisajes de los matorrales y rasos de altura. La presencia en nuestra comarca de otros montes y sierras más llamativos desde el punto de vista naturalístico y paisajístico como Salvada o Gorbeia, nos hace a veces mirar con cierta indiferencia a las alturas del macizo del Ganeko. Tenemos que reconocer nuestro error, ya que un paseo por estas alturas siempre es gratificante.   

A finales del pasado mes de agosto hicimos una excursión el macizo Ganekogorta-Galarraga. Partimos del barrio Ugalde de Okondo y ascendimos hacia el norte. 




El arroyo Ugalde baja casi seco, situación bastante normal a estas alturas del verano y más teniendo en cuenta que aquí se encuentran las tomas de agua que abastecen al municipio de Okondo. El arroyo está acompañado de un escueto bosque de ribera formado por una fila de alisos, Alnus glutinosa, formado una estrecha galería. La parte inicial del trayecto discurre por la franja de roca caliza que desde Llodio aflora en dirección este – oeste. 
Río Ugalde



Es en estas calizas donde se encuentra la cueva de Mariazulo, donde en el año 1930 Jose Miguel de Barandiaran encontró restos óseos humanos que posteriormente se perdieron. Félix Murga visitó posteriormente en los años 70 la cueva que albergaba el yacimiento arqueológico.


Ascendemos por las pistas abiertas para la explotación forestal de las plantaciones de pino insignis que ocupan la mayor parte de la superficie del monte. 

El MUP de Okondo está repoblado mayoritariamente con Pinus radiata.  

La ladera sur del macizo Galarraga-Ganekogorta es en casi su totalidad monte público perteneciente al Ayuntamiento de Okondo, incluido en el catálogo de Montes de Utilidad Pública. Observamos como una masa importante de pinar está dañada por efecto de una granizada ocurrida este verano.  





Hay zonas del monte donde no se han llevado a cabo plantaciones de especies de crecimiento rápido y la vegetación está evolucionando de manera espontánea. Crece un matorral alto típicamente atlántico de áreas un tanto termófilas, recordando que nos encontramos en la solana del macizo montañoso, formado por borto o madroño, (Arbutus unedo) brezos (Erica lusitanica, Erica cinerea, Erica vagans, Daboecia cantabrica), labiérnago (Phyllirea latifolia), laurel (Laurus nobilis), o zarzaparrila o hierba bruja como se la conoce en Ayala (Smilax aspera)


Matorral alto termoatlántico
Grandes pies de castaño (Castanea sativa) nos recuerdan la importancia que tuvo este árbol en la comarca como fuente de riqueza y alimento; el monte de Okondo no fue una excepción como ya comentamos en la entrada de este blog sobre el castañar de Miñaur; hoy en día la especie sigue bastante castigada por las enfermedades como el chancro o la tinta del castaño.




Grandes castaños secos jalonan la subida.

También nos encontramos con pequeños bosquetes de roble marojo o melojo, denominado también tocorno, Quercus pyrenaica, típico de las solanas de las zonas montanas de sustrato silíceo del País Vasco. Conforman el hábitat de interés comunitario denominado robledales galaico-portugueses con Quercus robur y Quercus pyrenaica (9230). En montañas como el macizo del Gorbea, la sierra de Elgea o los montes de Izki forma importantes extensiones de bosque, de estructura bastante simple y edad joven, ya que el uso para madera, leña o carbón tuvo mucha importancia hasta hace pocas décadas.

Hojas de Q pyrenaica fotosintetizando

Las hojas de Quercus pyrenaica se caracterizan por tener los lóbulos muy marcados y su pilosidad. 

Las bellotas son sésiles o casi sésiles, con pedúnculo muy corto.

En los brezos liban varias especies de mariposas como Lampides boeticus, o Maniola jurtina, especies comunes y bastante frecuentes a nuestro paso. 

Lampides boeticus

Lampides boeticus

Lampides boeticus
En medio de la pista apreciamos la señal dejada por algún pequeño carnívoro, seguramente un raposo, que se hace presente mediante los excrementos que deja sobre una piedra del camino.



Entre plantaciones de pino insignis llegamos a una encrucijada de caminos, prosiguiendo la ascensión hacia la zona de cumbres. Ya saliendo de los pinares y el bosque nos encontramos con un rebaño de vacas terreñas que pastan en esta zona, aprovechando los pastos y matorrales de altura de Erica arborea.






Terreña


También un rebaño de cabras se asoma a la cresta de la montaña. Como decimos, la zona superior del macizo de Ganekogorta tiene un marcado carácter montano, en la franja de terreno situada por encima de los 700-750 m. La vegetación está formada por pastos acidófilos con Agrostis curtisii y un brezal-argomal de porte bajo.  Conforman los hábitats de interés comunitario “brezales secos europeos” (4030), y “formaciones herbosas con Nardus stricta, con numerosas especies, sobre sustratos silíceos de zonas montañosas” (6230*)





Brezales con Erica vagans y Erica cinerea, hábitat 4030

Vista sobre la ladera sur del Ganekogorta, por donde hemos subido. Plantaciones de pino y bosquetes de marojo. 



En estos matorrales divisamos algunos ejemplares de escribano cerillo (Emberiza citrinella), ave de carácter montano de zonas abiertas con matorral de cierto porte.


Escribano cerillo (Emberiza citrinella)

También nos deleita con su presencia un bando de chovas piquigualdas (Pyrrhocorax graculus) que obtienen  alimento de los coleópeteros que viven en las boñigas de las vacas terreñas. Los buitres leonados (Gyps fulvus) campean sobre el cordal del macizo, haciendo un movimiento este- oeste y viceversa.

Chovas piquigualdas vuelan sobre los pastos de altura.

Gyps fulvus
Sobre los helechos se posan ejemplares de la mariposa Aglais io y sobre las piedras observamos varios ejemplares de Coenonympha pampilus, también posadas en el suelo vemos varios ejemplares de la mariposa Hipparchia semele, especie ligada a hábitats abiertos, de pastos.

Aglais io

Coenonympha pampilus

Coenonympha pampilus

Hipparchia semele

Llegamos al cordal cimero y divisamos cerca la cima del Monte Ganekogorta de 999 m. de altitud, cima emblemática de Bizkaia y monte bocinero, una de las cinco cimas desde la que se convocaba a las Juntas Generales de Bizkaia.

A la izquierda cima del Ganekogorta
El monte público de Okondo llega hasta el cordal cimero, desde donde se divisa una bonita vista de la ría de Bilbao y el Abra; estamos en Ayala, pero con vistas al mar

Mojón que delimita el monte público de Okondo en el cordal cimero
Vista sobre Bilbao y El Abra
El rebaño de vacuno terreño se alimenta en estos pastos de altura; mantienen el hábitat de interés comunitario prioritario "formaciones herbosas con Nardus stricta, con numerosas especies, sobre sustratos silíceos de zonas montañosas” (6230*). 

Uno de los principales retos de la conservación de los hábitats de pastos y matorrales de montaña en el ámbito cantábrico es definir el rango de la carga ganadera que es necesario que soporten para, por un lado, garantizar su mantenimiento y por otro lado evitar su sobreexplotación. Además de alcanzar un estado adecuado de conservación de las comunidades de fauna que albergan. Teniendo además en cuenta que esa carga la proporcionan explotaciones ganaderas de muy diversa índole, desde las profesionales hasta de las de carácter mixto, que, en muchas ocasiones, necesitan disponibilidad de espacios de pasto que justifiquen las ayudas que reciben de los fondos de la Política Agraria Común. Todo ello en un contexto de espacios de montaña, con usos ancestrales regulados por ordenanzas en muchas ocasiones de carácter histórico. 






El proyecto Life "Oreka mendian", subvencionado con fondos de la UE, que se desarrolla en el País Vasco actualmente y hasta el año 2021, pretende aportar información para responder a este reto. Los socios que desarrollan el proyecto son las tres Diputaciones Forales, el Gobierno Vasco a través de la Fundación HAZI, el Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Tecnológico NEIKER-Tecnalia, la Sociedad Pública de Gestión Ambiental IHOBE del Gobierno Vasco, así como la Euskal Herriko Laborantza Ganbara de Iparralde y la entidad Conservatoire d'espaces naturels de Aquitanie. Estaremos atentos a sus trabajos.

Seguimos por el cordal cimero en dirección oeste hacia el monte Galarraga. Una pequeña charca temporal usada por el ganado para abrevar aporta una nota discordante a estos rasos. Las vacas se agolpan en la charca para beber lo que provoca que el agua esté turbia y sucia. También usan estos pastos de altura rebaños de yeguas y ovejas, éstas últimas se refugian del calor en el pinar cercano, ya en la vertiente vizcaína. Disfrutamos de las vistas en este día espectacular.





El Plan Territorial Sectorial (PTS) de la Energía Eólica del País Vasco, es el Plan del Gobierno Vasco que planifica el desarrollo de los parques eólicos en la CAPV. En este cordal montañoso se prevé la construcción de un parque eólico con 20 aerogeneradores, entre la cima del Ganekogorta y la cima del monte Gallarraga que jalonarían este cresterío. Ciertamente, si el proyecto se llegase a aprobar y ejecutar, sería la puntilla al atractivo paisajístico de esta montaña. 

Continuando por el cordal hacia el oeste llegamos a la cima del monte Pagero de 791 m. de altura, y continuamos descendiendo hacia el amplio collado entre el Ganeko y el Gallarraga. Grandes superficies de brezales en flor ofrecen un espectáculo para la vista y el olfato. Los brezales están dominados por Erica cinerea y Erica vagans


Cima del Pgero

Vista desde Pagero hacia Galarraga. A la derecha bosque de robles y castaños en el municipio de Güeñes.

Erica vagans


Brezales con E vagans y E cinerea

Aquí están presentes algunas especies de aves típicas de los matorrales abiertos de zonas montanas como la collalba gris (Oenanthe oenanthe) 


Collaba gris
También están presentes varias especies de mariposas como ejemplares del género Boloria que liban en matas de Erica cinérea, del género Erebia, mariposas ligadas a zonas de montaña y de climas fríos y Lasiommata megera, especie común que vuela en dos generaciones anuales.



Boloria sp

Lasiommata maera

Lasiomatta megera

Por una acanaladura del cantil norte del Gallaraga nos encaramamos hasta su cima de 901 m. de altitud. Durante la subida un cernícalo común (Falco tinnunculus) campea por el cordal cimero y sus inmediaciones a la búsqueda de pequeños micromamíferos y otras presas. En estos cantiles orientados al norte del monte Galarraga se han descrito algunas especies de flora de interés por su escasa presencia en la CAPV. Son plantas de pequeños tamaño adaptadas a los suelos de carácter ácido y a los rigores climáticos de etas alturas. El helecho Huperzia selago es una de ellas. 


Falco tinnunculus campeando sobre la cima del Galarraga

Cantiles norte del Galarraga
Desde la cima disfrutamos de amplias vistas desde el macizo de Gorbea al este hasta los valles de las Encartaciones al oeste. Se divisa con claridad el barrio de Santa Lucía en Llodio asentado en la ladera sur del monte Kamaraka donde se ubica la iglesia de Santa María del Yermo en Laudio. En este lugar se han llevado a cabo varias campañas de prospección arqueológica con resultados muy interesantes ya que se han encontrado restos de edificaciones con una serie  cronológica que lleva hasta el siglo IX o X, con enterramientos lo cual da una idea de la importancia histórica de este asentamiento.




Vista hacia el oeste. Valle medio del Cadagua.

A la derecha monte Eretza y Montes de Hierro, de Triano, biotopo protegido. En primer término cordal del Galarraga y abajo a la izquierda Sodupe (Güeñes).

Hacia el este, Gorbeia al fondo. En segundo plano barrio santa Lucía de Laudio y al la izquierda monte Kamaraka
Bajamos por el cordal del monte Galarraga que desciende desde la cima hacia el sur entre brezales floridos donde volvemos a ver ejemplares de mariposas del género Hipparchia libando.



Hipparchia libando en el brezo

Extensos brezales con Erica vagans y Erica cinerea cubren la cara sur del monte Galarraga
La tala a matarrasa de un monte de pino insignis y las labores forestales asociadas dejan desnudo el suelo. Los restos de broza se han recogido y empaquetado para su posible uso como combustible, etc… La explotación silvícola intensiva necesita de una densa red de pistas de acceso y saca que suelen modificar la escorrentía natural de las laderas del monte.

Según los datos del último Inventario Forestal (2016), en el municipio de Okondo hay 1468 hectáreas plantadas con Pinus radiata, de las cuales el 27%, esto es, 396 hectáreas, son de propiedad pública del Ayuntamiento.


El suelo queda desnudo tras el aprovechamiento a hecho.
El marojo, Quercus pyrenaica, se extiende por la ladera gracias a su capacidad de rebrote de raíz de manera que  va conformado una almohada de porte bajo, casi rastrero, que va tapizando el terreno. Según el Inventario Forestal de 2016 en el municipio de Okondo hay 27 hectáreas de marojales de Q. pyrenaica, de las cuales 3 hectáreas son monte bajo. De las 27 hectáreas, 14 son de propiedad pública, el 54%.


Rebrote de raíz de Quercus pyrenaica
Por esta zona cimera discurrió en la Guerra Civil el denominado Cinturón de Hierro de Bilbao, línea de defensa fortificada levantada por el Gobierno Vasco para defender la capital vizcaína ante el avance de las tropas franquistas sobre Bilbao. Actualmente el Gobierno Vasco está tramitando su declaración como Bien Cultural Calificado. 

Plano del ámbito del Cinturón de Hierro de Bilbao en la zona sur de Galarraga-Ganekogorta a proteger como Bien Cultural 1

Plano del ámbito del Cinturón de Hierro de Bilbao en la zona sur de Galarraga-Ganekogorta a proteger como Bien Cultural 2
Perdiendo altura nos volvemos a internar en zona boscosa, esta vez son plantaciones de abedul. Aquí descubrimos algunos ejemplares de la mariposa Minois dryas, que se caracteriza por su color marrón oscuro salpicado de ocelos azules. Más adelante pasamos junto a plantaciones de otras coníferas como cedro del Atlas (Cedrus atlantica) y secuoyas (Sequoia sempervirens), también en el monte de Okondo. 




Plantaciones de abedul Betula sp, Ganekogorta al fondo.

plantaciones de cedro del Atlas (Cedrus atlantica)


Plantación de secuoyas (Sequoia sempervirens)


Minois dryas
Seguimos descendiendo y llegamos al barrio de Landeta donde vuelve a aparecer el paisaje de campiña atlántica, con pastos, setos y bosquetes de frondosas.



Paisaje de campiña atlántica en Untzaga 

Desde aquí tenemos una buena vista sobre Okondogoiena con la iglesia y el barrio de San Román.


  
iglesia y barrio de San Román

La excursión va llegando a su fin pero antes de terminar un edificio nos deparará una sorpresa que pone el broche de oro a este día; en su interior descubrimos una colonia de murciélagos bastante numerosa; son murciélagos grandes de herradura (Rinolophus ferrumequinum), con algún murciélago ratonero pardo (Myotis emarginatus), asociación frecuente y que también la hemos encontrado en otros puntos de nuestra comarca.









Como hemos visto, el macizo Ganekogorta-Galarraga bien merece una excursión para disfrutar de su paisaje y de sus valores naturalísticos e históricos, seguramente muchos de ellos todavía por descubrir. No conocemos estudios específicos de carácter naturalístico, cultural, etnográfico o histórico que aborden el ámbito del macizo Ganekogorta-Galarraga de manera global, como un todo, más allá de fronteras administrativas. Seguramente una mirada amplia y conjunta daría como resultado un realzamiento y un mayor reconocimiento de sus valores. Lanzamos el guante... 


Gustavo-Xabi

1 comentario:

  1. En el cordal del Ganekogorta, entre el Pagasarri y el propio Ganekogorta, a la altura del paraje de Gastarriaga, se pretende instalar una línea de eléctrica de 400 Kv, la llamada Güeñes-Itsaso. En esa zona ya existen otras dos líneas.

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